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Inspirando personas para el futuro del trabajo!

Categoría: Frases (Página 1 de 13)

Si escucharas la voz correcta no tendrías los problemas que ahora tienes.

Pedro Sifontes

Probablemente suceda todos los días de tu vida, al parecer como que los pensamientos negativos nos ganan, los aceptamos de una manera fácil, nos apropiamos de ellos y terminamos comportándonos de manera negativa.

Todo pensamiento genera una emoción, la emoción genera una acción y este a su vez genera un resultado.

Son esos resultados que tenemos los que nos llevan a una decepción, a sentirnos rechazados y llenos de miedos.

Entiendo que no es fácil lidiar con el fracaso, yo he estado allí, he experimentado más los fracasos que los éxitos.

¿Cómo lo hacemos?

Tuve que aprender a aceptar el fracaso, había crecido con el pensamiento que fracasar era malo, para los perdedores y por eso muchos viven con el miedo a fracasar, por ese paradigma del fracaso. Cuando lo aceptamos podemos crecer y reajustar nuestras metas. Cambiar el plan,nunca la meta, esa debe ser nuestra consigna.

Detrás del fracaso está el temor al rechazo, el temor a que dirán de nosotros. ¿Qué importa lo que otros piensen de nosotros?

Lo que debe importar realmente es lo que Dios diga de ti ¿Qué hiciste con los talentos que te di?

¿Cuál será tu respuesta?

¿Tuve miedo o aquí está multiplicado?

Espero que puedas optar por lo segundo, y de esa manera ver tus ideas ejecutadas, tus sueños hechos realidad, tus metas alcanzadas y dejar tu legado al mundo.

No te sabotees con tus miedos e inseguridades, reemplaza esos malos pensamientos y malos hábitos, tu puedes cambiar tus patrones de pensamientos, mejorar tu diálogo interno, y lograr experimentar la alegría y la paz cualquiera que sea tu situación.

Los grandes personajes en la historia pasada, moderna y contemporánea  no alcanzaron el éxito en el primer intento, ellos experimentaron el rechazo, sintieron miedo, pero creían en la belleza de sus sueños. No se limitaron, siguieron avanzando porque tenían una mentalidad de crecimiento. Ellos sabían cual voz no escuchar. Ellos escuchaban la voz que decía: no tengas miedo, esfuérzate, se valiente porque te he creado para grandes cosas.

¿Estás listo(a) para ir tras tus sueños? 

Si es así te invito a estar en contacto conmigo, quiero regalarte un ejercicio que te ayudará.

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes

“La amabilidad es un “lenguaje” que los sordos pueden escuchar y los ciegos pueden ver” Mark Twain

Si hay algo que necesitamos en nuestros tiempos es la amabilidad, parece que se ha perdido de muchas organizaciones puesto que escuchamos son quejas de los líderes, comentarios negativos, insultos, comportamientos groseros, que destruyen la moral del equipo y llevan a la perdida de la confianza. Quizás sepas que si no hay confianza en el equipo, las personas se van a sentir disminuidas y no podrán dar lo mejor de si.

Un trato amable y gentil libera la suficiente oxitocina para que las personas mejoren su rendimiento y desempeño en la organización.

Ser amable no te hace débil, te hace una persona en la cual la gente puede acercarse y confiar.

Todo inicia y culmina con el liderazgo. Si el líder es amable, el equipo se vuelve más productivo, hay creatividad, innovación, cooperación y sienten pertenencia.

A las personas les importa el trato que le des como líder, y si tú le das un buen trato ellos se trataran bien entre todos y sobre todo a los clientes.

La amabilidad es muy apreciada, no la descuides porque su valor es incalculable.

Las organizaciones que practican la amabilidad siempre contaran con sus clientes, porque a ellos les gusta ir a sitios donde les traten bien, donde sean amables y gentiles.

Hay una fábula de Esopo que se llama “El Viento del Norte y el Sol” donde encontramos una enseñanza muy valiosa.

El Viento del Norte y el Sol tuvieron una discusión sobre cuál de los dos era el más fuerte y poderoso. Mientras discutían vieron a un caminante que llevaba puesto un abrigo.

—Esta es la oportunidad de probar nuestro poder y fortaleza —dijo el Viento del Norte—. Veamos quién de nosotros es lo suficientemente fuerte como para hacer que este caminante se quite el abrigo. Quien lo logre será reconocido como el más poderoso.

—De acuerdo —dijo el Sol—. Comienza tú.

Entonces, el Viento comenzó a soplar y resoplar. Con la primera ráfaga de viento, los extremos del abrigo se agitaron sobre el cuerpo del caminante. Pero cuanto más soplaba el Viento, más fuerte el hombre sujetaba su abrigo.

Ahora, era el turno del Sol y él comenzó a brillar. Al principio sus rayos eran suaves; sintiendo el agradable calor después del amargo frío del Viento del Norte, el caminante se desabrochó el abrigo. Los rayos del Sol se volvieron más y más cálidos. El hombre se quitó la gorra y enjugó su frente. Se sintió tan acalorado que también se quitó el abrigo y para escapar del ardiente sol, se arrojó en la acogedora sombra de un árbol al borde del camino. ¡El Sol había ganado!

 Moraleja: La gentileza y la amabilidad ganan donde la fuerza y la fanfarronería fallan.

 Con tu amabilidad tú puedes brillar como el sol, tú puedes irradiar una sonrisa, tú puedes escuchar a tus colaboradores, ser empático, tú puedes hacer que tu entorno sea mejor. Haz que tus acciones brillen.

En amor y liderazgo,

 

Pedro Sifontes
Coach for Leadership

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