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Etiqueta: Liderazgo (Página 1 de 64)

¿Es posible lograr resultados extraordinarios en mi vida?

No es necesario hacer cosas extraordinarias para conseguir resultados extraordinarios

Warren buffett

Cuando te hablan de alcanzar resultados extraordinarios en este tiempo de crisis, ¿Eres de los que piensan que no es posible? ¿Te conformas con la vida ordinaria que estás llevando? ¿No te cansas de permanecer estancado, de seguir siempre en lo mismo? De seguro todo te parece una rutina pero cuando se te aparece una oportunidad, quizás seas como la tortuga que se esconde en su caparazón, pensando que no hay posibilidades de una vida mejor, comienzas a ver todo lo que no tienes y como no lo tienes piensas que no lo puedes lograr, no lo puedes hacer y dices: “mañana cuando tenga”, pero resulta que el mañana nunca llega.

Si quieres resultados extraordinarios en tu vida, necesitas prepararte para esos momentos, debes buscarlos y generarlos. Los  resultados extraordinarios no ocurren por casualidad. Escuché de alguien esta semana una frase genial:

El que quiere quiere. El que no quiere, no quiere.

Cuando uno quiere encuentra el tiempo. Cuando uno quiere busca. Cuando uno quiere toma acción.

Nunca digas que quieres algo, si no estás dispuesto a tomar acción.

Pedro sifontes

El siglo XXI es para los que estás dispuestos a tomar acción, a aprender y emprender en la vida. No es para aquellos que quieren, pero no hacen nada por cambiar su situación.

¿Cuál es ese resultado que quieres lograr en la vida?

¿En qué clase de persona te quieres convertir?

Puedo compartirte una hoja de ejercicio de claridad  que te ayudará para responder esas dos preguntas. Mientras no dejes que nada te detenga en la búsqueda de un logro extraordinario, no te escondas en tu caparazón de que no puedes, sé un pensador de posibilidades. Los problemas nunca son el obstáculo sino nuestra actitud hacia ellos es lo que determina la solución.

Hay una reflexión muy interesante que seguramente la has leído.

Se trata de una comunidad de ranas. Ocurre que dos de ellas cayeron en un profundo hoyo. Las demás se asomaron y viendo la situación, les gritaron que para efectos prácticos debían darse por muertas. Pero ellas que no se conformaron fácilmente con esa suerte, empezaron a tratar de saltar fuerte para salir del hoyo. Y aunque lo hacían con todas sus fuerzas estaban lejos de lograr su objetivo. Las demás, aunque angustiadas, seguían insistiendo en que los esfuerzos eran inútiles. Una de ellas, cuenta la historia, puso atención a lo que les decían y rindiéndose, se desplomó y murió. En tanto la otra seguía saltando con tanto empeño, que acabó finalmente por salir del hoyo. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que era sorda, y que lejos de desanimarse con la insistencia de sus compañeras de que todo era inútil, ¡pensaba que la estaban animando!

Es una tremenda lección que nos anima a reflexionar: ¿Qué voces estoy escuchando? ¿Cuáles voces voy a silenciar para lograr mis sueños?

Cuando te digan que no puedes lograr resultados extraordinarios, no creas que son cuentos. Lo que otros dicen puede ser verdad, pero va a depender mucho de lo que tú escuches e interpretes, va a depender de tu actitud, tu disposición para salir adelante, de buscar los recursos y crear las oportunidades.

Si crees que necesitas ayuda y herramientas para lograr lo extraordinario estaré atento a tu mensaje.

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes

Lo que debes hacer para tomar decisiones


Imagen de Gerd Altmann en Pixabay 

Si no estás tomando decisiones es porque ya decidiste. La indecisión es una forma de decidir.

Pedro Sifontes

La vida es una serie de decisiones, todos los dias tomamos decisiones, algunas son fáciles y otras son complejas. Por ejemplo tomaste la decisión de leer este post, espero que puedas leerlo hasta el final.

A veces no tomamos decisiones por miedo (perder, rechazo, lo que dirán,…) o la tomamos con miedo y eso nos puede llevar a un error.

¿Has leido lo del Rey y el Sabio?

Hace muchos años en la lejanía, había un reino muy pacífico. Y como tenían un buen rey, los habitantes del reino eran felices y prósperos. Desafortunadamente el buen rey de repente se enfermó y murió.

Su único hijo, el cual aún era muy joven, se transformó en rey. Pero el joven rey sabía que aún no estaba preparado para las responsabilidades que devienen de reinar. Le preocupaba equivocarse y que estos errores afecten a los habitantes.

Muchos individuos de la corte eran más que felices aconsejando al rey. Uno de ellos sugirió que el rey debería dejarlo gobernar como Regente hasta que el rey sea lo suficientemente adulto para reinar por sí mismo.

El rey estaba confundido. ¿En quién podía confiar? Le preguntó a su madre qué hacer; esta le sugirió que consulte con su viejo maestro, un hombre muy sabio que se había retirado para vivir una vida de contemplación en la cumbre de una montaña muy lejos. Las preparaciones adecuadas se realizaron para tal viaje y luego de un largo y árduo camino, el rey finalmente llego a la cumbre de la montaña.

El sabio y el joven rey se saludaron con el protocolo apropiado y, al finalizar este, el sabio preguntó: “Majestad: Usted es ahora rey de un reino. ¿Por qué esta visitándome y no está en la corte gobernando su país?”

El joven rey le explicó que quería poder depender de un buen consejero pero que no sabía a quién elegir. Le mostró a su viejo maestro documentos en los que detallaban la experiencia y cualidades de cada uno de los candidatos y le pidió su consejo.

El maestro examinó los documentos y los puso a un lado. Simplemente dijo: “Usted es el rey. Usted debe decidir”

El joven rey explico que era muy joven y no tenía la experiencia necesaria para elegir sabiamente. “Sé que usted es un hombre muy sabio”, dijo, “Es por eso que le estoy pidiendo su ayuda”

Pero el maestro respondió: “No haré esto por ti”. Luego cerró sus ojos y comenzó a meditar. El joven rey estaba muy decepcionado. Varias horas después, cuando el sabio abrió sus ojos el joven rey estaba aún allí, arrodillado frente a él.

El sabio le ordenó al rey que se vaya, pero el rey decía que no se iría hasta que su maestro lo ayude a tomar una decisión. Le suplicó: “¡Ayúdame por el bien del reino!”. Viendo que su antiguo alumno era sincero y no se iría hasta que le diera una respuesta, el sabio maestro finalmente dijo, “No decidiré qué persona debes elegir pero, como insistes, te aconsejaré. Espero que luego puedas tomar la decisión correcta.”

El sabio maestro le preguntó al rey que mirara nuevamente los documentos que describían a los candidatos y que identificara a aquellos que no podrían ir a la corte regularmente debido a su delicada salud. Dándose cuenta de que estos no podrían ser sus consejeros, el rey eliminó a tres de los doce candidatos.

Luego el maestro le pidió al rey que nombrara los temas más importantes del reino. El rey contesto que quería mejorar el sistema educativo en el país y proveer mejores condiciones de vida para la gente, particularmente en las áreas rurales. También mencionó la importancia de tener una fuerte armada. El sabio dijo: “Has observado como tu padre gobernó el reino y estoy seguro que sabes qué cualidades y características son requeridas de tus consejeros”.

El rey entendió que necesitaba poder contar con las facultades de su consejero y eliminó a seis candidatos los cuales no podrían ayudarlo a lograr sus objetivos. “¿Pero cómo podré elegir entre los tres restantes?”, preguntó. El anciano respondió haciendo más preguntas: “¿Quién es el que demuestra más respeto por el rey? ¿Quién es verdaderamente devoto y de confianza? ¿En quién puedes contar para defender el reino? ¿Quién no te traicionará a tus enemigos por beneficio personal?”

El joven rey pensó acerca de estas preguntas y finalmente entendió: Necesitaba un consejero con buenos y sólidos valores. Había un solo candidato en el cual podía contar, así que después de agradecer efusivamente al sabio el rey retornó al palacio y anunció su decisión. Con la orientación de su antiguo maestro, el joven rey aprendió a tomar una sabia decisión.

El consejero sirvió al rey fielmente durante años. Durante el largo régimen del rey el reino fue más próspero y los habitantes más felices.

Nuestras decisiones nos llevan a lo bueno o malo de la vida, no hay lugar intermedio.

Pedro Sifontes

Esta es una historia que  se les da a los instructores de Taekwon-do para que entiendan los principios de esta arte marcial, y nosotros podemos aprender de ella. Es similar a lo que el coaching puede hacer por ti, el sabio maestro no le dice al joven rey lo que tiene que hacer, sino lo ayuda a entender cómo tomar una buena decisión basándose en principios y valores básicos.

En el coaching, el coach no te dirá lo que tienes que hacer, sino te ayudará a reflexionar en tus valores y capacidades para que tomes acción sobre tu vida, pudiendo alcanzar las metas que te propones.

El coaching te da las herramientas, distinciones y habilidades para que puedas mejorar tu vida, tus relaciones, tus finanzas, tu trabajo y todas las áreas que quieras mejorar.

Te invito a reflexionar sobre las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo estoy tomando mis decisiones?
  • ¿Tomo mis decisiones basadas en valores y principios?
  • ¿Soy guiado por mis emociones o puedo encaminarlas para mi bien?

Me encantaría poder leerte y si necesitas conocer cuáles son tus valores por favor escribeme y te enviaré un ejercicio que te ayudará a definir tus valores. De seguro tomarás mejores decisiones.

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes

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