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Inspirando personas para el futuro del trabajo!

Etiqueta: Impulso

¿De qué lado de la isla estás?

“Dentro de veinte años, estarás más decepcionados por las cosas que no hiciste que por las que decidiste hacer. Así que suelta las amarras, empieza a navegar y aprovecha los vientos a tu favor. Explora. Sueña. Descubre.” Mark Twain

Muchas personas hoy en día están decepcionadas de las decisiones que tomaron en el pasado, y no les gusta las consecuencias que hoy están viviendo. Estas personas en su gran mayoría se han resignado a vivir así y no dan los pasos necesarios  para cambiar porque  tienen miedo a intentar o comenzar cosas nuevas. ¿Eres tú algunas de esas personas? ¿Cuándo vas a dar los pasos necesarios para el cambio en tu vida?  Mientras piensas en los cambios que vas a dar para mejorar tu vida, te invito a leer este cuento de Pedro Pablo Sacristán llamado: “La isla de las dos caras”.

“La tribu de los mokokos vivía en el lado malo de la isla de las dos caras. Los dos lados, separados por un gran acantilado, eran como la noche y el día. El lado bueno estaba regado por ríos y lleno de árboles, flores, pájaros y comida fácil y abundante, mientras que en el lado malo, sin apenas agua ni plantas, se agolpaban las bestias feroces. Los mokokos tenían la desgracia de vivir allí desde siempre, sin que hubiera forma de cruzar. Su vida era dura y difícil: apenas tenían comida y bebida para todos y vivían siempre aterrorizados por las fieras, que periódicamente devoraban a alguno de los miembros de la tribu.

La leyenda contaba que algunos de sus antepasados habían podido cruzar con la única ayuda de una pequeña pértiga, pero hacía tantos años que no crecía un árbol lo suficientemente resistente como para fabricar una pértiga, que pocos mokokos creían que aquello fuera posible, y se habían acostumbrado a su difícil y resignada vida, pasando hambre y soñando con no acabar como cena de alguna bestia hambrienta.

Pero quiso la naturaleza que precisamente junto al borde del acantilado que separaba las dos caras de la isla, creciera un árbol delgaducho pero fuerte con el que pudieron construir dos pértigas. La expectación fue enorme y no hubo dudas al elegir a los afortunados que podrían utilizarlas: el gran jefe y el curandero.

Pero cuando estos tuvieron la oportunidad de dar el salto, sintieron tanto miedo que no se atrevieron a hacerlo: pensaron que la pértiga podría quebrarse, o que no sería suficientemente larga, o que algo saldría mal durante el salto… y dieron tanta vida a aquellos pensamientos que su miedo les llevó a rendirse. Y cuando se vieron así, pensando que podrían ser objeto de burlas y comentarios, decidieron inventar viejas historias y leyendas de saltos fallidos e intentos fracasados de llegar al otro lado. Y tanto las contaron y las extendieron, que no había mokoko que no supiera de la imprudencia e insensatez que supondría tan siquiera intentar el salto. Y allí se quedaron las pértigas, disponibles para quien quisiera utilizarlas, pero abandonadas por todos, pues tomar una de aquellas pértigas se había convertido, a fuerza de repetirlo, en lo más impropio de un mokoko. Era una traición a los valores de sufrimiento y resistencia que tanto les distinguían.

Pero en aquella tribu surgieron Naru y Ariki, un par de corazones jóvenes que deseaban en su interior una vida diferente y, animados por la fuerza de su amor, decidieron un día utilizar las pértigas. Nadie se lo impidió, pero todos trataron de desanimarlos, convenciéndolos con mil explicaciones de los peligros del salto.

– ¿Y si fuera cierto lo que dicen? – se preguntaba el joven Naru.
– No hagas caso ¿Por qué hablan tanto de un salto que nunca han hecho? Yo también tengo un poco de miedo, pero no parece tan difícil -respondía Ariki, siempre decidida.
– Pero si sale mal, sería un final terrible – seguía Naru, indeciso.
– Puede que el salto nos salga mal, y puede que no. Pero quedarnos para siempre en este lado de la isla nos saldrá mal seguro ¿Conoces a alguien que no haya muerto devorado por las fieras o por el hambre? Ese también es un final terrible, aunque parezca que  aún nos queda lejos.
– Tienes razón, Ariki. Y si esperásemos mucho, igual no tendríamos las fuerzas para dar este salto… Lo haremos mañana mismo

Y al día siguiente, Naru y Ariki saltaron a la cara buena de la isla. Mientras recogían las pértigas, mientras tomaban carrerilla, mientras sentían el impulso, el miedo apenas les dejaba respirar. Cuando volaban por los aires, indefensos y sin apoyos, sentían que algo había salido mal y les esperaba una muerte segura. Pero cuando aterrizaron en el otro lado de la isla y se abrazaron felices y alborotados, pensaron que no había sido para tanto.

Y mientras corrían a descubrir su nueva vida, pudieron escuchar a sus espaldas, como en un coro de voces apagadas:

– Ha sido suerte
– Yo pensaba hacerlo mañana
– ¡Qué salto tan malo! Si no llega a ser por la pértiga…

Y comprendieron por qué tan pocos saltaban, porque en la cara mala de la isla sólo se oían las voces resignadas de aquellas personas sin sueños, llenas de miedo y desesperanza, que no saltarían nunca…”

Ahora que lo has leído te pregunto:

¿De qué lado de la isla te encuentras? ¿Te has resignado a una vida sin esperanza?

¿En que lado te gustaría estar?¿ Cuál es ese lugar donde quieres estar?

¿Qué pasos vas a dar para llegar a ese lugar?

Hoy es un buen día para tomar la pértiga e impulsarte hacia tus sueños y el coaching te puede ayudar. Te invito a formar parte de nuestro Programa “Liderazgo para el Cambio” que está próximo a comenzar. Escribe a info@liderazgocreativo.com para más información.

En amor y liderazgo,

 

Pedro Sifontes
Coach y Conferencista
Sígueme:@psifontes

¿Necesitas un impulso en tu vida?

“El impulso es el mejor amigo de un líder. “ John C. Maxwell

¿Cómo está tu vida hoy? ¿Está siendo lo que tú esperabas o piensas que necesitas un impulso?

Si hay algo que cada una de  las personas busca es bienestar. Buscamos estar bien en todas las áreas de nuestra vida. Particularmente no conozco ninguna persona que le guste estar mal o que las cosas le salgan mal.

Todos buscan tener un matrimonio feliz.

Todos buscan tener una carrera o empleo estable donde con el tiempo puedan escalar buenas posiciones.

Todos buscan buenos amigos.

Todos buscan estabilidad económica que les permita ahorrar para el futuro.

Todos buscan tener buena salud.

Todos buscan tener una buena relación con Dios.

Todos buscan mantener buenas relaciones con la comunidad donde viven.

La realidad es que todos buscan lo mejor en la vida. Pero no todos están obteniendo lo mejor. Algunos están alcanzando bienestar en un área mientras que son pocos los que verdaderamente están logrando ese bienestar en todas las áreas de la vida.

¿Crees que tu vida necesita un impulso?

Me gustaría enviarte el test de la Rueda de la Vida para que por ti mismo determines cuanto impulso le falta a tu vida.

Tu vida no va a mejorar hasta que tomes la decisión de cambiar. Deja de esperar que otros cambien y comienza tú con el cambio.  Me encanta la palabra Arrepentimiento, que es un  término griego que da la idea de un cambio de mente, a un cambio de actitud. El arrepentimiento es dar media vuelta, es hacer un giro de 180 grados. El arrepentimiento toma y diseña acciones que corrigen el rumbo de nuestra vida.

¿Estás listo o lista para un cambio en tu vida?

Todo gran viaje comienza con un primer paso, un paso a la vez te llevará a la meta que quieres lograr. Por ejemplo si quieres bienestar en tu salud, piensa detenidamente que cosas necesitas hacer para lograrlo. ¿Cómo es tu alimentación? ¿Cómo son tus hábitos al dormir?  ¿Cuántos minutos dedicas al ejercicio físico?

“No podemos llegar a ser lo que debemos ser, si permanecemos como somos” Max DePree

El lograr el bienestar tiene que ver con decisiones que hacemos todos los días. Y son las buenas decisiones junto a las buenas acciones las que me llevan a gozar de bienestar.

Hay algunas cosas en este viaje que necesitas saber, una de ellas es que necesitas darte el tiempo necesario para lograr tus metas, debes dedicar tiempo para ello, trabajar todos los días. Aparta de ti las limitaciones y el miedo que busca paralizarte.

Hoy es el mejor día para impulsarte. Si piensas que te cuesta hacerlo solo, es tiempo de buscar un coach que te acompañe en este viaje. Por medio de las sesiones de coaching  podrás  avanzar en tu camino siempre con impulso hacia el logro de tus  sueños. Solicita tu plan de Impulso para culminar bien el año.

En amor y liderazgo,

 

Pedro Sifontes
Coach y Conferencista
Sígueme:@psifontes