“Estaba furioso de no tener zapatos; entonces encontré a un hombre que no tenía píes, y me sentí contento de mi mismo.” Anónimo

Tengo un buen amigo en Venezuela que se llama Oscar  del cual aprendí esta frase cuando le preguntaba ¿Cómo estás? Él respondía: “Esperando un día malo para ver cómo es”, eso es mantener  una buena actitud ante la vida.  La verdad es que muchas veces nosotros podemos llegar a tener días buenos y días malos, temporadas magnificas y otras no tan magnificas pero lo que hará la diferencia es nuestra actitud ante la vida.

Sir Winston Churchill dijo una vez: «La actitud es una cosa pequeña que hace una gran diferencia.» Piensa en la última mala experiencia que hayas tenido. De seguro no te gustó, por lo tanto dijiste palabras que no debías, hiciste acciones incorrectas y probablemente te sientas muy mal por la actitud que tomaste. Las  malas actitudes dañan nuestras vidas y nuestras relaciones, negocios, empleos se han perdido por las malas actitudes. Las malas actitudes producen desanimo y desconfianza.

Las buenas actitudes en cambio producen confianza, entusiasmo, esperanza, alegría y disposición para cambiar nuestras circunstancias. Hay una película de Roberto Benigni “La Vida es Bella” que es un gran ejemplo de buena actitud. Las buenas actitudes conducen a buenos empleos y buenos negocios.

Estoy seguro de que todos queremos relacionarnos con personas de buenas actitudes, y para lograrlo yo debo mejorar mi actitud ante la vida y mantenerla.

La pregunta que nos hacemos ¿Cómo mantener una buena actitud?

Afirmaciones positivas. Al parecer nuestra mente en un gran porcentaje ha sido programada con pensamientos automáticos negativos, esto da lugar a sentimientos y emociones insanas. Es importante que cada día renueves tus pensamientos con cosas positivas. Se dice que para combatir un pensamiento negativo necesitas sustituirlo con 12 pensamientos positivos. Es significativo que aprendas a afirmarte a ti mismo, y mayormente lo hagas pensando en lo que Dios dice que tú eres.  Tú eres imagen y semejanza de Dios, Tú eres hechura de Dios, Tú eres más que vencedor en todas las cosas. Ahora no solo te lo dices a ti mismo sino que comienza a afirmar de manera positiva, específica y sincera a las personas que te rodean. Siempre que veamos cualidades positivas es más fácil mantener una buena actitud. El Apóstol Pablo decía “piensen en lo que es bueno, en lo que es digno,…”

Recuerdos positivos. En nuestra vida debe haber momentos inolvidables, grandes momentos que dejaron un buen recuerdo, un sabor a triunfo, un grado alcanzado, un reconocimiento, hay cosas que colocaron en nosotros buenas actitudes, una sonrisa.  Busca esos momentos y recuerda como te sentiste, lo que te llevó a esa victoria o a ese tiempo especial. Saca la buena actitud que tenías y transmítelas a otras personas.

Concéntrese en sus Sueños. Si hay algo que debe mantenernos con una actitud positiva deben ser nuestros sueños. Tus sueños deben generar en ti esperanza, entusiasmo y pasión. Si tus sueños no te llevan a mantener una actitud positiva no vas a poder alcanzarlos.

Realizando estas prácticas tendrás una buena actitud, eso va a requerir trabajo, compromiso, disciplina, significará que tendrás que buscar ayuda para mantenerte en el proceso y en el camino al éxito. Indudablemente no puedes cambiar tu pasado, y te puede costar encontrar esos recuerdos positivos, pero si quieres un mejor futuro debes esforzarte porque una buena actitud depende de ti.

“Pero ustedes esfuércense y no bajen la guardia, porque sus trabajos (actitudes) tendrán recompensa”. 2 Crónicas 15:7 (PDT)

Hoy es el mejor día para comenzar a mantener buenas actitudes. Si necesitas ayuda escribe a info@liderazgocreativo.com

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes
Coach & Conferencista
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