¿CÓMO HACER PARA QUE ALGO BUENO PASE EN MI VIDA?

06/03/2009 Desactivado Por pedrosifontes

“El compromiso es la respuesta  que dan aquellos que no quieren ser víctimas sino protagonistas de su vida” Pedro Sifontes

Muchas personas han estado experimentando cambios en sus vidas, para algunos son cambios positivos y están viendo resultados extraordinarios en sus matrimonios, sus finanzas, sus negocios, pero hay otros que todavía están luchando por sobrevivir, anhelando ser felices, deseando tener una vida de dicha y prosperidad. Estas últimas dicen: ¡Lo he intentado todo y nada ha pasado!

Quizás llegaste a leer la siguiente anécdota: Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel. El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles. -Te felicito, le dijo el capataz. Sigue así. Animado por las palabras del capataz, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó bien temprano. A la mañana siguiente, se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles. -Debo estar cansado, pensó. Y decidió acostarse con la puesta de sol. Al amanecer, se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol. Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento. El capataz le preguntó: -¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez? –Afilar, no he tenido tiempo para afilar. He estado demasiado ocupado talando árboles.

Esta anécdota nos muestra que con intentarlo no basta, que no es suficiente definir lo que queremos conseguir y empeñarse en ello ni siquiera con dedicación y esfuerzo. Eso es bueno pero es necesario comprometerse. Leyó bien: comprometerse. Para que algo pase en la vida y en su vida usted necesita estar comprometido. Por ejemplo, Dios estaba comprometido a amarnos para que no nos perdiéramos que envío a su hijo. Jesús vino a buscar y a salvar lo que había perdido y estuvo comprometido hasta morir en la cruz. Pablo estaba comprometido en llevar las buenas noticias a los gentiles, y usted y yo somos parte de ese compromiso.

¿Estás comprometido en tu matrimonio? ¿A qué estás comprometido?

¿Estás comprometido a estar en libertad financiera o esclavo de las deudas? ¿Estás comprometido a una vida pura, integra o a una vida de placeres lejos de Dios?

¿Estás comprometido al éxito o al fracaso? ¿A qué estás comprometido?

Todos estamos comprometidos a algo o alguien. El compromiso es el lenguaje que yo sostengo con mis acciones. Lo que hasta ahora estas obteniendo en la vida, en tus relaciones y en tus finanzas es lo que hasta ahora has dado. Si yo quiero tener un futuro diferente debo partir del compromiso. ¿Qué quiero que suceda en mi vida?

En la Biblia encontramos a un hombre que era hijo de un honorable, pero era ciego. Estamos hablando de Bartimeo y esta historia usted la consigue en el Evangelio de Marcos 10: 46-52. Aquí encontramos varios principios interesantes, pero quiero detenerme en los versículos 51 y 52:

“Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”

En este pasaje encontramos a un Bartimeo comprometido a ver, él dio todos los pasos necesarios para obtener su milagro. El no se fue por las ramas quejándose de lo duro que había sido vivir ciego durante mucho tiempo, excusándose de las personas y circunstancias sino que cuando estaba con Jesús fue  muy claro en su pedido: “quiero recobrar la vista”. Y Jesús le responde: “Tu fe te ha salvado”, y conocemos el final feliz de Bartimeo.

Bartimeo estuvo comprometido con alcanzar la visión que necesitaba ¿Y tu hasta dónde estás  comprometido hoy en tu vida?  ¿Qué quieres que acontezca en tu vida?

Lo que he aprendido del coaching es que si yo estoy comprometido voy a hacer que las cosas pasen, pero si no hay compromiso no llegaré lejos. Para que algo bueno suceda en nuestra vida debemos hacernos cargo de que el futuro sólo existe en nuestras declaraciones, podemos crear con otros el futuro que elegimos. Puedes elevar tus compromisos sobre tus estados de ánimo y producir acción.

Hoy es el mejor día para comprometerme a ser la persona que Dios quiere que yo sea. Hoy es el mejor día para iniciar una nueva vida o volver a comenzar.

En amor y liderazgo,

Pedro Sifontes
Coach Personal
info@liderazgocreativo.com